Carolina
Alvarez Elizarraras
Antes perder las alas
que renunciar a la lucha…

Hace ya dos años que
disfruto el que me permitan escribir cada quincena para este periódico, aún
recuerdo que el primer texto que realice fue precisamente una crónica sobre la
visita de AMLO a Pátzcuaro, acompañando en su cierre de campaña a Silvano
Aureoles. El primero en leerlo fue el Ingeniero Domingo, tengo muy presente su
valiosa observación y sugerencia sobre el título y su posterior invitación para
publicarlo, dos años después sigo en lo mismo, tratando de transportar ideas,
plasmando en estas líneas mi ideología, esperando encontrar eco en quienes me
han leído, aun cuando este sea en forma confrontante o poco agradable a lo que
esperan leer; aquel primer esbozo de escritura lo titulé “Anótate a MORENA” y
surgió como una necesidad de expresar la emoción de querer cambiar por lo menos
el entorno que me rodea, con ese idealismo utópico que quizás me caracterice,
hace unos días comentando con un amigo me decía: “veo en ti la fuerza y
convicción que yo tenía años atrás, el idealismo de que todo es posible, de que
la democracia existe y se debe luchar por ella, ahora soy más pragmático, la
experiencia hace mella en la lucha por cambiar al país..” Sí quizás sean muy
ciertas sus palabras, pero su tiempo fue otro, las bases la sentaron ellos, nuestros
antecesores, hoy es el nuestro, hoy me toca a mí y a muchos otros como yo hacer
este empuje, esta determinación de confiar en que algún día nuestra
idiosincrasia cambiará y que lograremos evolucionar psicosocialmente.
Retomo aquel título porque
esta ocasión lo amerita, el pasado domingo 3 de Noviembre, un eslabón más en
este camino se hizo realidad. Ese fin de semana fue intenso en lo particular,
ese día nos levantamos con esa sensación a flor de piel: la emoción de saber
que seríamos parte de algo nuevo, algo por lo que habíamos estado luchando
desde años atrás, un proyecto que se siente como nuestro. Había que recargar
pilas y nos dirigimos a almorzar con mi esposo e hijos, coincidentemente otra
protagonista en este proceso compartió su almuerzo al lado de nuestra mesa, al
despedirnos, nos congratulamos de estar en la misma línea ideológica: lograr el
registro de MORENA en Michoacán, nosotros nos retiramos a esperar al resto de
la familia, Fabiola Alanís y su esposo Rogelio se quedaron degustando su
almuerzo.
Al mediodía nos dirigimos a
la Asamblea Constitutiva, ya por el camino los mensajes con conocidos no
cesaban, saludándonos y ubicándonos, mensajes llenos de alegría, poco a poco
los números nos arrojaban buenas noticias. Con 3,552 miembros fundadores y casi
300 a reserva, MORENA logró la meta en nuestro estado. Les comparto, a mi
parecer, el fragmento más significativo del discurso de AMLO a los que estábamos
presentes ese día:
… “En el peor de los casos,
si nosotros no vemos consumada la obra de transformación, si nosotros no vemos
el triunfo, le vamos a dejar muy avanzado el trabajo a los que vienen detrás de
nosotros, a nuestros hijos, a nuestros nietos
para eso es que estamos luchando y también pensemos que la vida es
demasiado corta para desperdiciarla en cosas que no valen la pena, esto sí es
importante, es buscar la transformación del país, por eso no nos desanimemos,
vamos hacia adelante, tenemos una razón y la razón más temprano que tarde
triunfa, es como la justicia puede que tarde en llegar pero al final llega y
así tenemos que pensar, tenemos que ir hacia ese ideal, tenemos que
construir aquí en la tierra el reino de
la justicia, seguir caminando hacia eso, si actuamos de esa forma nos vamos a
sentir mejores seres humanos, porque la verdadera felicidad es estar bien con
uno mismo, con nuestras conciencias y con el prójimo, se puede ser feliz
buscando la felicidad del prójimo, por eso hay que seguir adelante, no
desanimarnos… vamos caminando y preguntamos ¿Cuánto falta para llegar? La mejor
respuesta siempre va a ser: ¡Tú sigue caminando, se hace camino al andar! Eso
es lo que nosotros tenemos que estar pensando: ¡seguir hacia adelante!, o
¿acaso hay algo más importante que servir al prójimo?”
Reafirmó que en MORENA
necesitamos tener muy en claro la razón del porqué estamos aquí, entender que
si comulgamos con el proyecto debemos madurar políticamente, no podemos
ensimismarnos en apatías o resentimientos y al contrario debemos buscar nuestra
propia identidad como partido. Mantener en la mira que tampoco se permitirá que
usen al mismo de trampolín para escaldar puestos o proyectarse cuando en otros
partidos no se los permitieron. (Nótese aquí que esto resulta ser el gran
estigma de la mayoría de los partidos y para muestra local solo basta echar un
vistazo a nuestro ayuntamiento ¿no?) Avanzar
y estar en paz, tal cual él lo expresó cuando salió del PRD: “ni me deben, ni
les debo” expresó en aquella rueda de prensa al anunciar su renuncia al partido
amarillo, muchos en aquél entonces y aun hoy dudan si fue la mejor decisión, lo
tildaron de aprovecharse de las circunstancias, de dividir a la izquierda,
otros vieron con anuencia y perfilaron posibilidades para aprovechar dicha
situación. Pero como siempre opino, nada mejor que contextualizar las cosas, yo
como muchos salimos en paz del PRD, nos llevamos gratos recuerdos y aventuras,
desde pequeña conviví con esta militancia en casa y cuando tuve la edad suficiente
me afilié, participe en campañas intensamente, conocí grandes personas y guardo
buenas amistades, incluso era objeto de alguna que otra burla (la que más me
gustaba era la de Don Checo q.e.p.d. cuando me decía que andaba en la “cueva de
lobos” y era yo muy joven para eso), fue justo en este proceso de crecimiento
psicopolitico cuando me fui desencantando de algunas prácticas y corrientes de
lo que yo llamaba mi partido, a la vez me fui encariñando con un proyecto que
nos decía que siempre, siempre hay otras formas de hacer política y que, como
dice el Inge Domingo, se puede cruzar el pantano sin mancharse; por esa razón
cuando hubo que reanudar la militancia amarilla, decidí abstenerme y mantenerme
al lado de lo que considero más ad hoc con mi pensamiento. Sin protagonismos
públicos, sin necesidad de dar explicaciones y con la disposición abierta al
diálogo y la crítica constructiva con aquellos que aún no esclarecen posturas.
Pero continuando en mi
relato, durante la semana que siguió a dicha asamblea, el trabajo se redobló
para que el pasado fin nuevamente se realizara en otros estados dichas
asambleas. Eran veinte constitutivas las requeridas por el IFE, a mes y medio
del inicio de las asambleas, el lunes la noticia por fin apareció: “Habemus
nuevo partido” posteó mi hermano en mi muro en FACEBOOK, y con las personas más
allegadas comentamos las buenas nuevas, Antonio Maciel de Arcelia compartía la
noticia conmigo con alegría, Juan Pablo Celis de Morelia me mandaba mensaje
dándome datos de cómo íbamos, Alfonso Tzintzun también me participaba la
noticia por la red social y Armando Luna me preguntaba cómo me sentía ante tal
logro y me invitaba a una plática más profunda sobre lo mismo para dilucidar y
analizar mi oferta de cambio, a la vez otros compañer@s MORENOS difundían la
noticia con beneplácito.
No cabe duda, las cosas
llegan en el momento adecuado, ni más tarde ni más temprano, dimos un paso
hacia adelante, pequeño probablemente, nulo para muchos que observan con
desagrado como el movimiento regenerativo toma más fuerza. Avanzamos en un
movimiento en el cual veo reflejada una ideología necesaria pero que también
debe ser constructiva, con entrega y afán de hacer valer su máxima
prerrogativa: que el poder se convierta en útil solo para servir al prójimo.
Sí, la batalla se da día a
día, en nuestro entorno, en nuestro estado y nuestro país, la batalla por
librar las grandes desigualdades sociales, ¿se puede? ¡Sí claro! En otros
lugares se está logrando, quizás bajo un “socialismo muy light” como alguien me
comentó, quizás llegando al poder y revirtiéndolo en favor de los necesitados,
pero todo esto se hace con voluntad de servicio y humildad, esos grandes
valores que poco se adjudican y llevan a la práctica nuestros gobernantes.
Hoy, este artículo es más
personal, justo como aquél con el que comencé a escribir, hoy esta resumido en
una crónica, un relato fundamentado en mi experiencia y alimentado por los
diferentes puntos de vista de aquellos que me donan parte de su valioso tiempo
para discutir nuestras concepciones, en ocasiones diferentes en otras
convergentes, pero en sí con un solo objetivo: las ganas y ánimo de hacer un
cambio verdadero; a todos ustedes gracias por sus comentarios y muestras de
apoyo, incluso la de aquellos más allá de la frontera norte o bien del “otro
lado del charco” como la de Andrés del Collado. A dos años de pedirles que se
anotaran a MORENA, hoy la lista va en aumento y ¿qué creen? ¡Vamos por más!
Noviembre, mes de los
idealistas… quizás... pero luchadores sociales ¡hasta el final! Por eso:
¡Muchísimas felicidades Mamá! Que tengas un hermoso cumpleaños, mi gran
ejemplo, mi modelo, mi congruencia y sobretodo mi gran pensadora, te amo madre.
¡Que tengan una excelente quincena mis estimados
lectores! Comentarios a alvaelitac@gmail.com