lunes, 29 de diciembre de 2014

FIN DE AÑO… ¿CERRANDO CICLOS?

Carolina Alvarez Elizarraras

La humanidad empezará verdaderamente
a merecer su nombre el día en que haya cesado
la explotación del hombre por el hombre…
Julio Cortázar

En medio de tantas situaciones tan complejas ocurrentes día con día en nuestro país, creo que me vi un tanto enajenada y sobrevino un bloqueo de inspiración que no me permitió escribir la quincena pasada, espero al menos unos cuantos me hayan extrañado; me pasa que cuando  leo el Tacamba comienzo por aquellos con los que coincido ampliamente pero no puedo dejar de leerlos a todos, la magia en este periódico a mi parecer es la diversidad y libre permisión del mismo, aquí se centran las opiniones más diversificadas, aquí se habla de música, de poesía, de arte, de risa y de política por supuesto, aquí se imprimen vivencias, relatos personales y sociales, se habla con pragmatismo y otras tantas de un idealismo con toques feministas. Siempre le he insistido al Inge Domingo que deberíamos juntarnos de nuevo, vaya variedad sociopolítica que sería esa plataforma, la idea quizás surge por estar en los umbrales de otro año más y por ver y leer entre líneas una coincidencia general entre todos a los que nos donan un espacio en este periódico: queremos un cambio.
Y creo que muy en el fondo, lo queremos desde lo local a lo federal, no es posible vivir con tanta violencia en un país con tanta historia y oportunidades que se pierden por la ambición desmedida de unos cuantos, no es congruente vivir al día cuando hay tanta riqueza acumulada en manos de los mayores delincuentes que tiene nuestro país: la clase política gobernante, esos que deberían servir al pueblo no servirse de él. La clase política que solo piensa en asistir a eventos dando dádivas y dejando ver lo caritativos que son cuando ni siquiera se acuerdan que el dinero que sirvió para dejar ver su “gran trabajo” proviene de nuestros impuestos, ellos son simples administradores, pero curiosamente nosotros mismos los hemos hecho grandes, les damos un poder con nuestro voto, esa oportunidad pacífica y “democrática” de elegir a nuestros representantes se convierte en un arma utilizada por ellos para seguir saciando esa ambición de poder, escalan en las esferas políticas a base de  artimañas y favores que tarde que temprano serán cobrados, nada en este país se mueve a la inercia, nadie asciende sin el empuje de ciertos acuerdos, así es nuestra triste realidad y así el ciclo interminable de la violencia social, porque donde hay carencias, donde hay hambre, donde hay miedo, donde hay desigualdad, siempre surgirá la violencia como un mecanismo de defensa incomprensible pero funcional ante el caos imperante…
Sin embargo les comentaba líneas atrás, el toque de idealismo no podía faltar, yo quisiera, deseo con todo el corazón, la verdad, que fuéramos capaces de cerrar ciclos, de avanzar y madurar colectivamente, de que la próxima vez que tuviéramos la oportunidad de elegir a nuestros gobernantes lo hiciéramos a conciencia de saber que vamos a contratar a alguien para que administre nuestros impuestos, que no debe darnos excusas sino explicaciones y cuentas claras, por supuesto que para eso tendríamos que romper paradigmas y empezar por todos aquellos que deseen obtener un puesto público, tendrían que revisar su perfil y demostrar que son aptos para el puesto, no por el dinero que inviertan en campaña, ni por las típicas promesas que seguramente harán, sino por el deseo y las ganas de trabajar, de llevar un liderazgo dejándose guiar, de amar lo que hacen, porque como bien dice una frase “Cuando amas lo que haces, ni los lunes te quitan la sonrisa”, dejando el servilismo de lado y aprender a usar el poder al servicio de la gente, ese es su fin al fin y al cabo, porque cuando sucede lo contrario lo único que se realiza es llenar los vacíos y carencias personales rayando en el narcicismo.  El proceso de cambio es doloroso en algunos momentos pero benéfico, la disfuncionalidad en la que vivimos en este país debe dejar de ser conformista, tenemos la capacidad social y colectiva para poder movernos, se trata de querer hacerlo, de no permanecer impávido ante tanta injusticia, de explorar nuevas oportunidades y darnos cuenta que definitivamente las opciones ya conocidas no funcionaron. El cerrar ciclos es madurar y avanzar sin conductas ni emociones arrastrándose a la par, cerrar ciclos es convertirnos en entes asertivos.
En el limbo de este año, ya se vienen observando diferentes escenarios de posibles cambios, la perspicacia tendrá que ser nuestra compañera en esta nueva oportunidad, el año que está por llegar viene cargado de emociones y situaciones nuevas, nos toca a cada uno de nosotros escoger el papel y lugar que queremos desempeñar.
Y muy en lo personal, para mí este año fue de grandes cambios y ajustes, de círculos nuevos que se abrieron y de inspiraciones que llegaron, de sueños que van en camino y de amig@s  y familia que me acompañaron en el andar. Otro año más de plasmar ideas en líneas y tener el privilegio de compartirlas por esta vía, este cierre de año sigue cargado de cierto anhelo e idealismo, este cierre de año les envió bendiciones y buenos deseos a cada uno de los lectores de este tan diverso y único periódico. ¡Un abrazo a tod@s!

“Las personas más bellas con las que me he encontrado son aquellas que han conocido la derrota, conocido el sufrimiento, conocido la lucha, conocido la pérdida, y han encontrado su forma de salir de las profundidades. Estas personas tienen una apreciación, una sensibilidad y una comprensión de la vida que los llena de compasión, humildad y una profunda inquietud amorosa. La gente bella no surge de la nada” Elisabeth Kubler-Ross

ESCÁNDALOS MEDIÁTICOS

Carolina Alvarez Elizarraras

Corrige al sabio y lo harás más sabio,
corrige al necio y será tu enemigo…


Hoy empiezo mi artículo con la reflexión de esta frase, en alguna ocasión al llegar frustrada ante tantas situaciones de testarudez social, mi mamá me dijo: en el recorrido de la vida te puedes encontrar con todo tipo de personas, sabias y necias, si corriges a las primeras las harás más sabias porque inevitablemente sabrás reflexionar, pero si te atreves a corregir a una persona necia, ésta inevitablemente se hará tu enemiga por la simple razón de no tener apertura a la crítica y menos a la reflexión. Y así, se ha convertido en un mantra usado ante ciertas circunstancias que se me han presentado, sobre todo en cuestiones sociopolíticas.
Hoy se presenta una oportunidad de cerciorarme de ello de nuevo, solo basta ver nuestro panorama político actual para darnos cuenta de la obstinación gubernamental existente. Creo que no habíamos tenido episodios tan ambivalentes, sé que sonará a cliché pero parece un verdadero guion de una mala telenovela de Televisa, tan grotesca y surrealista que uno no termina de “asombrarse” entre las masacres, desapariciones, la delincuencia, la violencia y las represiones que se viven día a día en este país, y de repente, como si no fuera suficientemente ridículo, nos salen con un comunicado de nuestra distinguidísima primera dama donde explica de donde surgieron sus ingresos (recordemos su larga y magnifica carrera histriónica) para poseer la ostentosa residencia sobre la que se versó la investigación de MVS. La señora tuvo que presentarse, sin ser su “responsabilidad” a rendir cuentas de sus propiedades, en un tono evidentemente molesto y en pro de defensa de su esposo, fijo su postura aludiendo su magnífico contrato con la empresa con la que trabajó por años, inmediatamente las reacciones no se hicieron esperar, las redes sociales se inundaron con memes sobre dicha situación, pero lo más extraño del asunto es que Televisa no presenta ningún comunicado para aclarar su capacidad de pago y su estado ante el órgano fiscalizador de impuestos, es más, es una empresa que pagando esas cantidades exorbitantes se atreve a realizar año con año un evento para solicitar de la manera más humilde la colaboración de los ciudadanos, que con tantos esfuerzos ganan un salario, para apoyar tan noble causa como lo es el Teletón. No me voy a atorar en los detalles y explicaciones, porque caeríamos en grandes polémicas, esas que se queden de análisis; en todo caso es indudable el poder de la Televisora, el teatro armado para desviar atenciones, la denostación de aquello que no les es favorable y el desgaste mediático dirigido a la población para enajenar sus ideas.
Tan sui generis lo que estamos viviendo que no alcanzan las palabras, sí, hay que reconocerlo, en todo el país se siente una ominosa sensación a estado fallido, pero imagínense corregir a estos necios, la cantidad de desaparecidos sería mucho más descomunal.
Sin embargo lo curioso de todo este asunto es que se contextualiza de una manera tan inadecuada como risible, cuando en el camino hay necios, éstos harán uso de cantidad de herramientas a su alcance para desinformar y presentar datos sin fundamentación objetiva, y como suele ser costumbre en nuestro país, a los que se les incautan las pruebas absolutas de culpabilidad en hechos concretos la justicia no llega a alcanzarlos como debería y en contraparte a aquellos que se rigen por un camino congruente, desatan la obstinación de agresiones mediáticas, como les decía al principio, lo más curioso es que uno pensara en las altas cúpulas políticas donde se desarrollan estos hechos y vaya sorpresa con las que te puedes encontrar al abrir las páginas de cierto periódico local… claro que todo depende de quien venga y más allá, todo depende del ruido que nos genere y para nosotros (los obradoristas) hace tiempo ya que entramos en la etapa de aceptar las proyecciones de los demás como lo que son. Leer una y otra vez, escuchar constantemente el afán desestabilizador de provocar enojo o algún tipo de reacción inadecuada por el hecho de pertenecer a MORENA o estar al lado de un Proyecto Alternativo de Nación de alguien quien “no puede demostrar de donde provienen sus ingreso” es tan común que las respuestas no las tenemos que dar nosotros, todas y cada una de ellas se van contestando con la gran maestra que es la historia; ¿quién resulto ser un “chachalaca” con sus soliloquios que han avergonzado tanto a su partido? ¿quién resultó ser el peligro para México después de un sexenio y más de 60 mil muertes?, ¿qué Televisora impuso a fuerza monetaria a un presidente inepto en Los Pinos?, ¿quién ha tenido la bravía de primero leer algún libro de AMLO para después con gusto y fundamentación discutirlo?

Porque mientras nos empeñemos en ver  una imagen de una pipa y digamos que esa es una pipa solo por ver la pintura, tengan por seguro que Rene Magritte nos contestaría: Ceci n’est pas une pipe, “esto no es una pipa” y que vivimos el más puro estilo surrealista en el país de los más desgarradores actos.

EL MEXICO DE MATICES

Carolina Alvarez Elizarraras

“Si no hay comida cuando se tiene hambre,
si no hay medicamentos cuando se está enfermo,
si hay ignorancia y no se respetan
los derechos elementales de las personas,
la democracia es una cáscara vacía,
aunque los ciudadanos voten y tengan parlamento.

Nelson Mandela

Ayotzinapa… 43 desaparecidos… violencia desatada… ¿crimen de estado?...

México 2014, en la mirilla internacional, acontecimiento tras acontecimiento, año de reformas estructurales, de paralelismos incongruentes, de más sangre, de más frustración y de más dolor.
Sonará a cliché pero de verdad yo recuerdo años atrás haber leído sobre los actos de lesa humanidad del gobierno en contra de la población, se suponía que en nuestro camino a la democracia habíamos superado estas situaciones, se suponía que a estas alturas y con la facilidad de los medios a nuestro alcance, con el poder de difusión, este tipo de cosas como lo sucedido con los normalistas no deberían de suceder.
Sin embargo la realidad supera la ficción, y la ficción y descuadre de una realidad que los alcanza desde la PGR, desde Los Pinos, se vuelve cada día más perversa y macabra, sin culpas, sin condolencias, sin remordimientos y más bien de la mano de un afán de saqueo y necesidad de polarización social conveniente a sus intereses. Les comentaba en artículos anteriores como desde el gobierno federal se impulsan escenarios para desviar la atención del problema central, la media de las opiniones sobre el caso de los normalistas es mucho menor a los comentarios y posicionamientos de la sociedad, partidos políticos, gobierno y sociedad en general ante la ola de ¿violencia? Desatada como respuesta a la ineptitud de nuestro gobierno. El 26 de Octubre en la movilización del Zócalo se habló de someter a juicio político y solicitar la renuncia de EPN, una utopía vista desde la participación social tan condensada pero que sin embargo se escucha con fuerza ante la pobre respuesta de la clase gobernante. De hecho parte de su estrategia para eludir responsabilidades ha sido una campaña de denostación masiva, darle auge y empuje a la publicación de fotos para involucrar a cuanto personaje político se les atraviese. Nada ocurre por casualidad en este país de ambivalencias, nada está hecho al azar y lo peor de todo es que la maquinaria implementada desde el gobierno es un placebo que la sociedad (o lamentablemente un importante grueso de ella) digiere con gran facilidad.
La respuesta y movilizaciones que se han venido suscitando por parte de los normalistas, la CETEG y la Sección XVIII de la CNTE, despiertan comentarios encontrados, bajo el argumento de que “la violencia genera más violencia”  muchos reprueban esta conducta, otros con debida precaución emiten juicios particulares sobre los hechos, y en otra línea, muchos otros también respaldan la réplica ante lo sucedido en Iguala. Yo por mi parte los invito o trato como siempre de buscar la reflexión, no puedes emitir un juicio real y contextualizado si la violencia como tal solo la has vivido desde una cómoda butaca, es muy difícil explicar la respuesta psicológica matizada de emociones que viven todos los familiares y compañeros de los normalistas que no aparecen, tratar de ponernos en su esfera es una cuestión bastante complicada; una vez leí un cartel sobre discapacidad en un estacionamiento que decía: no te pongas en mi lugar, mejor intenta ponerte en mis zapatos. ¿Alguno de nosotros lo hemos intentado? ¿Realmente hemos sentido la incertidumbre, el dolor, la expectativa, el enojo, la frustración, la ira, la desesperanza…? ¿Y si uno de esos 43 fuera alguien cercano a nosotros? ¿Cambiaría nuestra respuesta? Cuestión de análisis…
Sin embargo a nivel internacional se levantan  las voces que acá callan, vemos muestras de solidaridad con los familiares y una exigencia al gobierno de nuestro país para que aclare los hechos, una voz llena de anhelo de justicia, esa que por más camino que andamos sigue sin llegar.
Una muestra del apoyo y seguimiento de los acontecimientos, así como las movilizaciones realizadas desde otros países es por ejemplo la hecha en Madrid, en el Foro Informativo por Ayotzinapa:
“Cuarenta y tres sillas vacías en los pasillos de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid hablan de la desaparición de los cuarenta y tres estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa. Cada silla lleva la fotografía y el nombre de cada uno de los jóvenes, que como los que estudian en esta facultad, tienen alrededor de veinte años. A los ya de por sí coloridos muros de la Facultad, llenos de imágenes, de frases y posicionamientos, se ha incorporado la consigna que atraviesa ya el orbe: ¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!, y la invitación a un foro informativo sobre lo ocurrido en Iguala, Guerrero el 26 de Septiembre. El foro, llevado a cabo el miércoles 29 de octubre y organizado por la asociación “Rosa que te quiero Rosa”, otros colectivos estudiantiles de la Facultad de Ciencias Políticas de esa universidad y el colectivo Yo soy 132 Madrid.

Nota: este últimas reseña pertenecen al movimiento activo #YoSoy132Madrid, el artista mexicano Andrés del Collado participo en el mismo con la presentación de una pintura llamada “Ayotzinapa” (Acrílico sobre yute, de 3 x 1.5 metros) y la cual amablemente puso a nuestra disposición para permitirnos reproducirla en estas páginas. Como siempre, palabras de agradecimiento y un abrazo fraterno hasta allá Andrés.

AYOTZINAPA DEBERIAMOS SER TODOS

Carolina Alvarez Elizarraras
¿En dónde estabas cuando las balas
cayeron como lluvia sobre la voz,
cuando callaron la voluntad de las manos
que se levantaban para sembrar esperanzas,
cuando cegaron la luz?

¿En dónde estabas cuando la sangre
Quedó extendida por el suelo de tu indiferencia,
Sobre el sillón de tu conformidad,
sobre la ignorancia que vistes con el miedo?
Andrés del Collado

Domingo 26 de Octubre, llegamos al Distrito Federal, se siente el frio, pero al comenzar la caminata hacia Bellas Artes los ánimos hacen que el clima se vuelva cálido, nos concentraríamos en ese lugar para avanzar las cuadras que nos separaban del Zócalo.  La cita masiva era a las once de la mañana, con el contingente de Tacámbaro nos ubicamos a una buena distancia del templete. En medio del calor que ya se comenzaba a sentir se fueron dando las presentaciones previas al arribo de AMLO, en unos minutos el templete se llenó de las figuras principales, en los micrófonos alternaban Claudia Sheinbaum y Jesusa Rodríguez
con algunas consignas e información, el objetivo de la concentración se centraría en la Lucha por la Defensa del Petróleo, sin embargo es egoísta que ante la catástrofe nacional de ingobernabilidad y los actos de lesa humanidad, la asamblea no se centrara en los hechos de Ayotzinapa, en hablar sobre esos 43 estudiantes desaparecidos. Por supuesto que las reacciones ante la concentración masiva y el poder de convocatoria que sigue teniendo MORENA se iban a suscitar, una vez hecho el discurso de AMLO inmediatamente la respuesta fue (para variar) exigirle cuentas sobre su relación con el ex gobernador de Guerrero y el ex alcalde de Iguala, no tardaron en circular las fotos suyas aludiendo una implicación y un lazo que casi casi ya lo hace responsable de los crímenes de estos servidores públicos. Es increíble ver las reacciones de los seguidores del PRIAN y antiobradoristas de hueso colorado, (la verdad sin congruencia aparente), AMLO sigue despertando reacciones porque mueve conciencias y como lógico mecanismo de defensa muchos salieron a publicar los mismos cuestionamientos y críticas, las mismas fotos de Obrador con los ex servidores, exigiendo respuestas e ironizando con las imágenes públicadas, ¿pero saben que es lo verdaderamente triste? Que desafortunadamente se centran en las situaciones laterales y se olvidan del problema central: Los alumnos de la normal rural que siguen sin aparecer. Por ellos no exigen cuentas, por ellos no claman justicia, por ellos no realizan marchas, por ellos no publican fotos demandando respuestas… así de improcedentes las reacciones nacionales ante un hecho que a nivel internacional causa descontento, indignación y enojo.

Regreso al domingo pasado, primero fue Batres quien inició el discurso del día, le seguiría Elena Poniatowska, y cerraría Andrés Manuel López Obrador, cuando tocó el turno de Elena se podía observar en su rostro el semblante desencajado por lo que estaba a punto de leer, no pudo terminarlo, un desmayo interrumpió su alocución, inmediatamente fue auxiliada por los ahí presentes y acompañada por Beatriz Gutiérrez Müller. Un discurso tan singular como conmovedor: “Regrésenlos” (comparto el discurso integro)

“Hoy, domingo 26 de octubre, a un mes de la ausencia de los 43 muchachos desaparecidos de la Normal Rural de Ayotzinapa por la Policía Municipal de Iguala, Guerrero reclamamos aquí en el centro del país, en la capital de México, la presencia de los muchachos y pedimos a cielo abierto y en voz alta: “Regrésenlos”. La Normal Rural de Ayotzinapa, Guerrero es muy pobre pero es el único lugar donde los que nada tienen pueden recibir una educación superior gratuita. Es la única opción de los campesinos que han escogido ser maestros rurales. Las habitaciones de los estudiantes de la Normal evidencian la miseria, el abandono de los muchachos. Su comida también. Cuando a uno de ellos le sirvieron leche exclamó que era la primera vez que la veía y sonrió al decir que le gustaba. Así como la leche, son muchos los alimentos que los chavos desconocen. Sus camisetas, sus mochilas, sus suetercitos recargados en los muros de su cuarto vacío, sus utensilios de plástico, todos son prendas de pobre.
Ya es hora de que en México hablen los pobres, ya es hora de que los ciudadanos se manifiesten por encima de los partidos. Ya es hora de que seamos consultados. Ser consultado es un derecho político que demandamos desde hace mucho tiempo los habitantes de los 32 estados de la república. Somos miles los mexicanos que no nos sentimos representados, miles los mexicanos que queremos una democracia participativa, miles de mexicanos que levantamos la voz y pedimos ser tomados en cuenta en los asuntos públicos, sobre todo en los de trascendencia nacional como es nuestro futuro energético. Los grandes temas nos conciernen pero conciernen sobre todo a los jóvenes porque además de ser el futuro tienen que mantenerse vivos. Sin ellos simplemente no hay país. Así como se dice “Sin maíz no hay país”, sin los jóvenes no hay nada.
El pasado miércoles 23 de octubre en una marcha que NO convocó un solo partido, los ciudadanos se organizaron solos e inauguraron una protesta ejemplar, absolutamente fuera de serie. La marcha resultó cinco veces mayor que la consignada por los medios: 350 mil personas, un río de gente seguía entrando y abarrotaba las calles aledañas al zócalo de por si lleno a reventar. La multitud protestaba contra el crimen de Ayotzinapa, un crimen de lesa humanidad. Los estudiantes fueron cazados, sometidos a la tortura hasta la muerte, a la desaparición forzada, a ejecuciones arbitrarias y ahora los culpables quieren librarse de su responsabilidad acusando a los jóvenes y buscan criminalizarlos al querer ligarlos al cartel de “Los Rojos” o a “Guerreros Unidos”. No se vale desviar la investigación de los hechos y deslizar en conferencias de prensa que se trata de un enfrentamiento entre cárteles. Tampoco se vale implicar a los muchachos en grupos guerrilleros. El “caso Iguala” es una mancha atroz en la vida oficial y política de nuestro país ya de por sí hundida en el lodo.
El periodista París Martínez se preocupó por levantar con amigos y familiares perfiles de los estudiantes. Es justo, a pesar de que solo podamos hacerlo con unas cuantas líneas, que recordemos a cada uno y por eso les pido que después del nombre y la descripción de cada muchacho digamos todos al unísono: “Regrésenlo” así como en la Guardería ABC en Hermosillo cuando la muerte de 49 niños y 76 heridos, el 5 de junio de 2009 dijimos “Presente”, el nombre de cada niño.
1. Jhosivani Guerrero de la Cruz, de 20 años, de Omeapa delgado, de cara espigada, de ojos rasgados apodado “Coreano” camina 4 kilómetros de ida hasta la carretera para tomar el transporte y cuatro de regreso porque quiere ser maestro de primaria en su tierra Omeapa.
2. A Luis Ángel Abarca Carrillo, de 21 años, de la Costa Chica, de San Antonio, municipio de Cuautepec lo apodan Amiltzingo. Muy cariñoso, es miembro de la “Casa Activista” en la que los normalistas pueden inscribirse para recibir formación política. Allá adentro resuena el nombre de Lucio Cabañas. Los ricos de Guerrero consideran revoltosos a los normalistas porque el héroe al que buscan imitar es el guerrillero Lucio Cabañas que también fue maestro.
3. A Marco Antonio Gómez Molina, de 20 años apodado Tuntún de Tixtla le encantan las tocadas de rock, le gusta mucho “Saratoga”, “Extravaganza”, “Los Ángeles del Infierno”. También él es compañero que siempre hace reír de la Casa Activista.
4. A Saúl  Bruno García, de 18 años lo conocen como Chicharrón, y es “desmadroso”, es de los que trata de hacerte reír hasta donde más, muy bromista y amistoso. Es de Tecuanapa y le falta el dedo anular de la mano izquierda porque se lo mordió el molino cuando hacia la masa. Saúl Bruno García rapó a todos los de la “Casa Activista”. Un compañero tenía fotos del momento de la rapada en su celular, pero los policías se lo quitaron.
5. Jorge Antonio Tizapa Legideño, de Tixtla tiene 20 años –dice su mamá–, y tiene un hoyito en la mejilla izquierda. Le gusta trabajar en el campo sembrar granos y hortalizas porque nunca alcanzan los recursos del gobierno estatal para los 500 estudiantes.
6. Abel García Hernández, de Tecuanapa es un niño campesino de 19 años, tiene una mancha atrás de la oreja derecha, es flaquito y mide 1.62 de altura.
7. A Carlos Lorenzo Hernández Muñoz, de 19 años lo bautizaron como “el Frijolito” y es de la Costa. Parlanchín, siempre está dispuesto a ayudar a las personas”. “El Frijolito” fue el primero en ponerse de pie para donar su sangre cuando la pidieron en Tixtla para un enfermo.
8. Adan Abraján de la Cruz, de 20 años, campesino, es del Barrio de El Fortín, en Tixtla, un pueblo que cuida la Policía Comunitaria. Es del equipo de futbol de los Pirotécnicos de El Fortín, sus amigos lo consideran buen futbolista…
9. Felipe Arnulfo Rosa, campesino es de un rancho del Municipio de Ayutla y tiene 20 años. Se cayó de espaldas siendo chiquito y tiene una cicatriz en la nuca.
10. A Emiliano Alen Gaspar de la Cruz, lo bautizaron como “Pilas”, por inteligente. “No echa relajo, es sereno y razona mejor que otros, le gusta tener todo en su lugar”. Emiliano fue uno de los 20 alumnos de primer ingreso que, hace dos meses se inscribieron en la Casa Activista. Diez miembros de la Casa Activista se encuentran entre los 43 normalistas secuestrados el 26 de septiembre.
11. César Manuel González Hernández, de 19 años es de Huamantla, Tlaxcala, desmadroso, tiene el apodo de “Panotla”, pero también le dicen “Marinela”, porque una vez, en Jalisco, se llevó la camioneta de la empresa que hace pastelitos.
12. Jorge Alvarez Nava, “el Chabelo” de 19 años es del municipio de Juan R. Escudero, Guerrero, tiene una cicatriz en el ojo derecho y es tranquilo. Nunca alburea a nadie, nunca dice una grosería y su paciencia hace que nunca le falte al respeto a nadie. Es uno de los más sensibles de la Casa Activista... Sus padres aguardan en la cancha deportiva de la Normal de Ayotzinapa y se abrazan al hablar de él.
13. José Eduardo Bartolo, Tlatempa, de 17 años es de Tixtla, estudiante de primer año de la Normal Rural. Su padre es albañil de oficio y espera que su hijo sea profesionista.
14. Israel  Jacinto Lugardo, de 19 años es de Atoyac, y sus amigos lo apodan “Chukyto”. Su mamá sostiene un cartel con el rostro de su hijo y lo exhibe ante los automovilistas, durante la toma de la caseta de Palo Blanco, en la Autopista del Sol. “Él es medio robusto, tiene una cicatriz en la cabeza. Su piel es morena clara, su nariz media chata. Es un buen muchacho, se vino con mucha ilusión a estudiar.
15. Antonio Santana Maestro, apodado Copy porque habla muy bien en público, es reconocido en la Casa del Activista a la que acuden los otros jóvenes. El Copy toca la guitarra, también le gustan los videojuegos, juega con el PSP… pero lo que más le encanta, es la lectura…”
16. Christian Tomás Colón Garnica, de 18 años de Tlacolula de Matamoros, Oaxaca. Su papá viajo desde su tierra apenas se denunció el rapto de los 43 jóvenes normalistas. “Yo soy jornalero, gano 600 pesos semanal, máximo, y eso cuando hay, porque a veces no hay trabajo. Mi muchacho quiere ser maestro esa es la profesión que él quiere, pero lo frenaron, lo detuvieron… ¡¿Qué vamos a hacer?!”
17. A Luis Ángel Francisco Arzola, de 20 años, sus compañeros normalistas lo conocen como “Cochilandia”, pero nadie sabe por qué. Llegó con el apodo. Es un chavo serio, trabajador, y aquí lo estamos esperando y queremos que él sepa que no vamos a parar hasta encontrarlo”.
18. Miguel Ángel Mendoza Zacarías, de Apango, municipio Mártir de Cuilapa  tiene 23 años, y sus compañeros consideran que el “ya es grande”. Ellos tienen entre 17 y 20 años. En su pueblo, Apango, era peluquero para salir adelante. Es un chavo bajito, “chido” según sus cuates porque los apoya, da consejos, da todo a cambio de nada. Cuidaba a sus papás y a sus hermanos. Vino a la Normal en el mismo asiento del autobús con un compañero “pero empezaron los balazos y desafortunadamente él corrió para un lado y yo para otro, a él lo arrestaron los policías de Iguala, yo logré escapar, pero desde entonces no lo encuentro…”
19. Benjamín Ascencio Bautista, de 19 años, a quién le dicen “comelón” porque un día se acabó solo todas las galletas en una mesa durante una conferencia es originario de Chilapa. Antes de ingresar a la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa  fue educador comunitario del Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE). Se prepara a voluntarios para alfabetizar en poblaciones marginadas, aisladas, rurales e indígenas de todo el país.
20. Alexander Mora Venancia, de 19 años y proveniente de “El Pericón”, municipio de Tecuanapa, Guerrero, nadie le podía quitar la idea de ser maestro. Le gusta dar clases. Primero ayudó en el campo pero quiso estudiar… “Y yo le exijo –dice su padre- a la autoridad que haga su trabajo como debe ser, que no tape a los culpables de la masacre que cometieron los policías de Iguala y su presidente municipal. Así como vivos se los llevaron, quiero que vivos los regresen…”
21. Leonel Castro Abarca, campesino de la comunidad de “El Magueyito”, municipio de Tecuanapa, no tiene apodo y para sus amigos “es una persona seria, pero con sentido del humor. Sueña con ser maestro, para sacar a su gente adelante.
22. Everardo Rodríguez Bello, de 21 años es originario de Omeapa. Lo conocen como El “Shaggy” porque se parece al de Scooby Doo. Técnico en mecánica automotriz desde el CONALEP se enoja mucho con la desigualdad sobre todo cuando se trata de comida: si a ti te dan seis tortillas y a él cinco, protesta.”
23. Doriam González Parral, de Xalpatláhuac, Guerrero tiene 19 años. Es chaparrito y “se ve como un niñito”, “y por eso le dicen “Kínder”. Causa mucha gracia cuando echa relajo.  Tiene un hermano en la Normal… Los hermanos entraron juntos, es notoria su fraternidad y los dos fueron secuestrados juntos…”
24. Jorge Luis González Parral de 21 años, es el hermano mayor de Doriam, el Kínder, es un compañero serio que ha trabajado en diferentes taquerías y aunque le gustaba quería progresar y escogió ser maestro igual que Kinder su hermano. Su apodo es “Charra” porque tiene una cicatriz en la pierna como si se la hubiera hecho con una charrasca…”
25. Marcial Pablo Baranda,de 20 años habla una lengua indígena y quiere ser maestro bilingüe al lado de otros maestros bilingües que vienen de pueblos todavía más pobres. Es bajito, buena onda,  primo de Jorge Luis y Doriam y sus amigos lo apodan “Magallón”, porque su familia tiene un grupo musical tropical con ese nombre que canta canciones de su tierra la Costa Chica. Se la pasa cantando cumbias y toca la trompeta y las tarolas.
26. Jorge Aníbal Cruz Mendoza, de Xalpatláhuac, también es de la banda de los Kínder, a él le dicen “Chivo” y es serio y aunque se lleva bien con todos casi no echa desmadre…”
27. A Abelardo Vásquez Peniten, originario de Atliaca, Guerrero, le gusta el futbol. En un partido hace poco metió muchos goles… Nunca echa desmadre, se da a respetar porque nunca le falta al respeto a nadie ni anda criticando. Además del futbol le encanta estudiar porque agarra un libro y agarra otro y otro, y otro.”
28. A Cutberto  Ortíz Ramos de Atoyac le dicen “El Kománder” porque tiene cierto parecido con el cantante de corridos norteños. Tiene una mirada muy fuerte, es robusto, alto, amigable, responde de buena manera. En los campos de cultivo de la escuela le echa ganas… Y le encanta contar un chiste de Bob Esponja, se ríe e imita a la perfección la risa de Bob Esponja…”
29. Bernardo Flores Alcaraz, campesino, tiene 21 años y en su pecho un lunar como una manita de gato… Tiene mucha ilusión de ser maestro y de ayudar a los niños y a los señores adultos que no saben leer ni escribir. En el campo hay mucha gente rezagada en educación y su ilusión es enseñarles…Los 43 normalistas salieron a recabar fondos para hacer sus prácticas, no se vale que les trunquen su vida y los dejen tirados en su sangre…
30. Jesús Jovany Rodriguez Tlatempa de Tixtla apodado el Churro de 21 años es el mayor de cuatro hermanos y “el único apoyo de su mamá” según su prima quien marchó durante cinco horas manteniendo en alto una pancarta con su retrato. Lo invitaron a la jornada de boteo del 26 de septiembre. Es un muchacho sumamente noble que mantiene a una sobrina de un año porque su hermana es mamá soltera y funge como figura paterna. Su prima reclama con furia su presentación así como pide justicia para los muchachos de Tlatlaya en el estado de México que son muchos.
31. Mauricio Ortega Valerio de Matlalapa o Matlinalpa cerca de “La Montaña” 18 años es apodado “Espinosa” porque cuando lo raparon – tradición en la Normal de Ayotzinapa para los alumnos de primer ingreso– le salió cierto parecido con Espinosa Paz, el cantante.
32. A Martín Getsemany Sánchez García de Zumpango, de 20 años, a quién le gusta jugar futbol y le va al Cruz Azul, toda su familia lo busca. Tiene ocho hermanos y durante la marcha del miércoles 22 en Chilpancingo, sus familiares llevaron una manta con su fotografía.
33. Magdaleno Rubén Lauro Villegas de 19 años, conocido como El Magda, es un compa tranquilo y noble que estudia para convertirse en maestro bilingüe, para para dar clases a los niños indígenas que no hablan español…”
34. Giovanni Galindo Guerrero de 20 años conocido como el Espáider, “porque es flaquito y tiene su propio estilo para correr y brincar como si se estuviera colgando de las telarañas igual que el “Hombre Araña”…”
35. A José Luis Luna Torres de 20 años de Amilzingo, Morelos, sus cuates le dicen Pato, porque se parece al Pato Donald y tiene voz de pato. Es serio, tranquilo, siempre te habla bien, es buena onda, pero es callado y no echa mucho desmadre.
36. Julio Cesar López Patolzin de 25 años de Tixtla “no tiene apodo. Le dicen simplemente “El Julio”. Es buena onda el bato pero calladito, no echa mucho relajo, solo se lleva con unos pocos pero siempre es agradable…”
37. A Jonás Trujillo González de la Costa Grande del Ticuí municipio de Atoyác de Álvarez le dicen Beni porque su hermano también está en la Normal de Ayotzinapa pero en segundo año y él se llama Benito… Por lo tanto ellos son los Benis… Es alto, gordito y se lleva muy bien con su hermano. Los dos son muy parecidos, aunque el menor es más alto y más clarito de piel…”
38. A Miguel Ángel Hernández Martínez, de 27 años lo apodan “Botita” porque a su hermano mayor quien también estudia en la Normal le dicen “El Bota” y a él , en automático, le pusieron “el Botita” aunque es de estatura media y gordo, nada desmadroso, siempre amigable, sano, no pesado: No es alburero, es buena onda de echar la mano, pendiente de los demás, un chavo muy solidario con todos, que en la clase le explica al profe y le hace el paro…”
39. Christian Alfonso Rodríguez de 21 años, de Tixtla anhela ser maestro y le gusta la danza folclórica. “A él le dicen “Hugo” porque siempre usa playeras de Hugo Boss. Su primo en la marcha del miércoles 22 se quedó ronco de tanto explicar: “No solo es mi primo, es mi amigo… es una persona muy aplicada, muy dedicada al estudio y a la danza y es injusto que alguien que se entregue y se esfuerce de ese modo, sufra consecuencias trágicas a manos del gobierno…”
40. José Ángel Navarrete González de 18 años comparte una habitación dentro de la Normal con otros dos jóvenes, en la que no hay un solo mueble, ni siquiera camas, sólo pliegos raídos de hule espuma.
41. A Carlos Iván Ramírez Villarreal de 20 años le dicen “El Diablito” La verdad es que es bueno, no se mete con nadie, tranquilo, quiere ser alguien pero en buena onda, no payaso pues…”
42. José Ángel Campos Cantor de 33 años de Tixtla es el de mayor edad de los 43 normalistas desaparecidos. Aunque mayor nunca abusa de los demás, al contrario, apoya en todo, es amigo de todos…”
43. A Israel Caballero Sánchez originario de Atliaca, un pueblito a la mitad del camino entre Tixtla y Apango le dicen “Aguirrito” por gordito. Está preparándose para ser maestro en comunidades indígenas y cuando sus compas le dicen Aguirrito protesta: “No sean cabrones, no me pongan esa chinga…”
Ayotzinapa está destrozado. México está destrozado. Los alumnos de la Normal de Ayotzinapa conservan los tenis rotos de sus compañeros, su ropa, hasta los cartones que les sirven de cama. Esperan su regreso a pesar de que al extraordinario sacerdote Alejandro Solalinde, protector de los migrantes que ahora mismo celebra misa en Ayotzinapa, varios testigos le dijeron que los estudiantes habían sido asesinados, desmembrados y tirados a una fosa a la que le prendieron fuego. No hay respuesta suficiente entre crimen tan grande. La foto del estudiante del estado de México Julio César Mondragón al que le sacaron los ojos circula en Internet, su rostro desollado. Estamos ante una catástrofe nacional. En cinco estados hay protestas en apoyo a los 43 desaparecidos. México se desangra. La comunidad internacional está escandalizada y considera que México es ahora el país sin guerra más peligroso para los jóvenes. Jóvenes mutilados, jóvenes sin cuerpo, jóvenes asesinados. En el mundo entero resuena la indignación. La madre del estudiante de Guadalajara Ricardo Esparza que asistió al Cervantino de Guanajuato dijo que agradecía recibir el cuerpo muerto de su hijo para llevarle flores. ¿No resulta monstruosa su conformidad? O como se pregunta Gloria Muñoz Ramírez. “¿Hasta dónde ha llegado el terror implantado por el gobierno en el seno de la sociedad?” Frente al terror solo queda la unión de un pueblo que se levanta y grita como lo ha hecho durante días: “Vivos se los llevaron, vivos los queremos”.
#TodosSomosAyotzinapa
Un saludo para el colaborador de esta quincena quien me permitió transcribir sus palabras en este texto, ¡un fraternal abrazo hasta Madrid Andrés!

ENTRE LA FRUSTRACIÓN Y LA FE

Carolina Alvarez Elizarraras

RAYUELA:
Da la impresión de que en este
país ser joven, atrevido y contestatario
es delito. Y peor si son normalistas.[1]


Comienzo a escribir, la tarea de cada quincena, esta vez, las palabras no encuentran forma, me detengo para acomodar ideas, el sentir se percibe como un eco que está merodeando desde días atrás, definitivamente la tristeza y frustración están presentes. Uno no puede permitirse no sentirlo, la violencia se encuentra en cada recoveco de nuestro país, infiltrada, cizañosa, encarecida y ponderada en todos los niveles de gobierno. Guerrero es solo la punta del iceberg, la muestra de la poca institucionalidad gobernante en el país, pero sincerémonos, no es de ahora el mal que nos aqueja, tan solo es el resultado de lo sembrado con años.

La lista de actos de lesa humanidad es grande, en un país que se presume como democrático y lejos de “dictaduras” que al parecer imperan en países sudamericanos, sin embargo la reacción en el gobierno y de la misma sociedad antes estos actos violentos en contra de la población, su respuesta ha sido la indiferencia. Bien comenta Edgardo Buscaglia, presidente del Instituto de Acción Ciudadana por la Justicia y la Denuncia, “en México hay una democracia simulada, no hay reacción institucional ante los hechos históricos que han pasado y más ahora con lo sucedido en Iguala, Gro., se supone un país con donde ha habido alternancia y sin embargo la pasividad institucional sigue vigente, veamos el caso de Argentina, tienen a un ex vicepresidente en proceso judicial por actos como éstos”[2]

¿Y en México señores? ¿Qué sucede con nuestro querido país?. Conmemoramos matanza tras matanza, presidente tras presidente anuncia que se encontraran a los culpables y se tomaran medidas al respecto, sexenio tras sexenio lo único que sigue vigente es el dolor en las caras de los familiares, en las madres de familia, en aquellos que claman por justicia, la tan anhelada justicia que se busca sin encontrarla, la que camina en medio de la simulación gubernamental y paralela a la apatía social. Me genera ruido observar que puede haber mucho de cierto en que el gobierno en turno se está metiendo con la generación equivocada, ojalá fuera un hecho concreto, sin embargo aún con todo el despliegue mediático tanto en redes sociales como a nivel internacional, aún con tanta protesta por todo el país, aun con las evidencias que encuentran luz día a día y comprometen cada vez a los actores políticos, aun con todo esto, los normalistas de Ayotzinapa siguen sin aparecer. Se descubren fosas clandestinas y en cada anuncio que hace la PGR no puedo dejar de imaginarme la incertidumbre en cada una de las mamás que no saben nada de sus hijos, considero que albergan (como muchos de nosotros) la esperanza de poder recuperarlos de vivir este episodio como un mal sueño y no como la pesadilla real en la que se está convirtiendo.

Lo tengo que admitir, sigo escribiendo estas líneas y ese sentir inicial se hace más intenso, me mueve ver tanta injusticia a nuestro alrededor, me mueve ver tanta indolencia presente en un gran porcentaje de la población, en aquella que vive enajenada por ideologías a mi parecer emocionalmente arcaicas. No fuera la violencia en otro país (curiosamente con gobiernos de izquierda) porque nos inundarían en Twitter con hashtags y fotos tan triviales como #Pray4venezula o  #PeaceinVenezuela, y ante lo sucedido con los normalistas: guardan silencio, claro no tienen consigna para hacerlo, más bien vemos apoyo moral desde otras naciones, aquí la apatía camina de la mano de la ignorancia emocional y el egoísmo político. De la incongruencia moral y la injusticia permeable.

Hablar de las normales rurales es evidenciar un sector de la sociedad de la que pocos quieren conocer, para muchos los normalistas son “revoltosos” y “delincuentes”, para muchos son un estigma del magisterio, para otros sin embargo, son los hijos de campesinos que tienen la ocasión de superación y trasladar ideas de justicia y oportunidad social por la vía educativa, y hoy más que nunca son aquellos desaparecidos, hijos, hermanos, nietos… de una familia que se debate entre el umbral de dolor y la desesperación así como la esperanza y la fe. No en un sistema gubernamental, ni político, la fe en la hermandad y la misericordia de poder encontrarlos, volver a tenerlos en sus aulas y ¿por qué no? en las movilizaciones.

Cuando la inspiración llegó para hacer este artículo, me pasa lo que continuamente, comienza a florecer una idea y se convierte en algo tan intrínseco como espontaneo, hoy solo puedo pensar en toda la baraúnda de sucesos en nuestra nación, tan golpeada en cada rincón y tan dolida desde su núcleo. Esta vez no quiero centrarme en los comentarios sobre lo sucedido, el desmentir que no fueron dos sino tres ataques los que sufrieron los estudiantes, no quiero atorarme en evidenciar la negligencia del gobernador de Guerrero o lo infiltrado del narco en los  partidos con su conveniente participación y conocimiento; porque si lo hiciera, muy probablemente lo único que lograría es aumentar esa apatía psicopolitica que nos tiene precisamente en estas pésimas condiciones. Esta vez, trato de moverme de nuevo al equilibrio, y para lograrlo me apoyo en un reportaje de  PROCESO[3], “El dormitorio más triste y solo de Ayotzinapa” [4]:
“Un estudiante se mudó por unos días a su sección para acompañarlo y a veces lo regañaba con un ‘no te agüites, cabrón, van a aparecer, piensa positivo’. Un día de plano se pusieron a orar… Esa rutina de esperarlos en la puerta, de no entrar hasta que lleguen todos; esa promesa del ‘si salimos todos volvemos todos’ es lo que hace que Bernardo[5] cada tanto reacomode las pertenencias de sus amigos, barra el piso y cultive la esperanza del reencuentro hasta llegar la noche, cuando regresa al cuarto más solo y triste de Ayotzinapa, y tiende su cobija roja, y duerme siempre en vela para darles la bienvenida al momento que reaparezcan.”

Quien diga que en las normales rurales donde se forman los maestros más pobres de México viven entre lujos debería asomarse a este cuarto con el rotulo número 4; sección G, como le dicen ellos. Encontrará que la puerta no sella, el aire se mete siempre por el techo. Los muebles son tres cajas clavadas en las paredes a manera de casillero: un huacal de madera, las otras dos de plástico, las paredes están acicaladas de pintura blanca que la humedad carcome. No hay adornos. No dio tiempo de colocar ninguno. Sólo queda un letrero a lápiz que alguien dejó en el que se lee: 2 de Octubre. (Los normalistas desaparecidos habían asistido a Iguala a botear para recabar dinero y poder asistir a la marcha en el DF por la conmemoración de la Matanza de Tlatelolco…)

Rayuela: Dice Videgaray que el drama de los normalistas puede afectar la inversión. ¡Hombre! ¿Y qué tal a los padres, hermanos y amigos?[6]
No hay saludos esta quincena, hay un grito por exigir ¡JUSTICIA!



[1] Rayuela de La Jornada
[2] En entrevista con Carmen Aristegui para MVS Noticias
[3] www.proceso.com.mx
[4][4] 14 de Octubre del 2014, escrito por Marcela Turati para Proceso en línea.
[5] Alumno de la normal rural que no acudió a la movilización de boteo a Iguala por quedarse a limpiar instrumentos como integrante del Club de Banda de Guerra.
[6] Rayuela de La Jornada